
¡Fuerza Amor y Paz!

CADA VEZ QUE aparece un SER que quiere ayudar en que la Verdad se haga, lo matan...hoy pensé en JFK, pero también en Jesús, Gandhi, John Lennon, y muchos más... Valientes que saludo con todo mi respeto desde aquí. Si cada uno de nosotros empezáramos en trabajar de Verdad en nuestro Ser para luego tener la Valentía de educar a nuestros hijos con el ejemplo, todo cambiaría en poco tiempo, pero no..., nos gusta más la tele, dar maquinas de idiotas a los niños para que se callen mientras la miramos, o ir de compras tontas...
ACABO DE RECOGER esta joya de premio en el blog de nuestra amiga BETTY http://beatrizcardona.blogspot.com/ que os recomiendo ir a visitar. En el podréis leer frases como estas:
NO SOY "EGO" ni razón, no soy mente o pensamiento, no puedo ser odio ni puesto en palabras; ni por olfato ni por vista puedo ser percibido:
Virtud y vicio, placer o dolor no son mi herencia, ni textos sagrados, sacrificios, plegarias o peregrinaciones; no soy alimento, ni el comer; ni siquiera el que come soy yo.
A medida que uno crece, va formándose una imagen mental de sí mismo basada en su condicionamiento personal y cultural. A este "yo" fantasma lo llamamos ego. El ego es tu actividad mental y sólo puede funcionar mediante el pensamiento constante. El término ego tiene distinto significado según se trate de una persona u otra, pero cuando lo uso aquí me refiero al falso yo, creado por una identificación inconsciente con la mente.
Encontré esta Voz en el blog de Maria Durga http://siaquiestoy.blogspot.com/ y quería que vibre aquí también...Siempre me ayudo la música y ese tipo de voz a volver al centro de mi ser donde quiero estar para volver a centrarme y poder escuchar la voz que me guia en el camino.Maria nos indica que Jungchen Lhamo, la voz del Tibet, como la llaman, participará en el ciclo “Mantrams del mundo” organizado por Fundación Ananta en tres sesiones consecutivas -- 25, 26 abril y 5 de mayo en Madrid junto con :
Prem Joshua (Alemania) y Sri Venugopal Goswami (India) Gracias Maria.
Hay tres sutras que son básicos para la transformación de la vida, que son supremos en cierto modo.
El primero: Sé No-ambicioso.
Mata la ambición totalmente...
A menos que se mate la ambición, permanecerás en desgracia. La ambición es la fuente de todas las desgracias. ¿Qué es la ambición? "A" quiere ser "B", el pobre quiere ser rico, el feo quiere ser hermoso. Todos anhelan ser algún otro, algo diferente de lo que son. Nadie está contento consigo mismo. A eso se llama ambición.
No estás contento con lo que eres. Esto es ambición. Entonces tendrás que estar en desgracia, porque no podrás ser ninguna otra cosa. Sólo puedes ser tú mismo; nada más es posible. Todo lo demás es simplemente inútil, dañino, peligroso. Puedes desperdiciar toda tu vida, toda tu existencia.
El segundo sutra:
Mata el deseo por la vida...
Mata el deseo por la vida. Las leyes de la vida son muy paradójicas. Si deseas la vida, la perderás. Esa es la manera más segura de perderla. Si deseas la vida, la perderás; pero si no la deseas, te sucederá una vida abundante.
A través del deseo, vas contra la vida. Parece paradójico. Lo es. Esta ley paradójica tiene que ser entendida profundamente.
¿Por qué es que cuando deseas la vida, la pierdes? ¿Por qué? No debería ser así. Lógicamente, matemáticamente, no debería ser así. Si alguien desea la vida, ¿por qué va a perderla? El mecanismo es tal que cuando tú deseas, de nuevo te has ido hacia el futuro. ¡Y la vida está aquí! La vida ya es el caso -¿cómo puedes desearla? Sólo aquello que no es, puede ser deseado. Y la vida lo es. ¿Cómo puedes desearla? Ya está; ya está sucediendo.
Tú eres vida.
Y el tercer sutra:
Mata el deseo por la comodidad, el deseo por la felicidad, mátalo...
Parece muy oscuro, triste, negando la vida. No lo es. Cuanto más deseas la comodidad, más incomodidad sentirás. Cuanto más deseas la comodidad, más incomodidad estás creándote a ti mismo, porque la incomodidad es relativa al deseo por la comodidad.
Cuanto más busques la felicidad, estarás más en sufrimiento. El sufrimiento es una sombra. Cuanto mayor sea el deseo por la felicidad, mayor será la sombra. Pide felicidad y nunca la conseguirás. Solamente sufrirás frustración. ¿Por qué? Porque sólo hay una manera de estar feliz, y ésa es estar feliz aquí/ahora. La felicidad no es el resultado. Es una forma de vida.
¿Por qué el hombre está infeliz? Ningún animal está tan infeliz, ningún pájaro está tan infeliz, ningún pez está tan infeliz como el hombre. ¿Por qué el hombre está tan infeliz? Porque el hombre desea la felicidad, y los pájaros están felices en este mismo momento; los árboles están felices en este mismo momento. El hombre desea la felicidad; nunca está feliz aquí y ahora. Siempre desea la felicidad y continúa perdiéndola. La felicidad está aquí. Está sucediendo en todo tu alrededor. Permítela que entre dentro de ti.
Sé parte de la existencia. No entres en el futuro. La existencia nunca entra en el futuro; sólo la mente lo hace…
Esto es lo que llamo meditación: estar aquí, no moverse al futuro. Ser no-ambicioso, matar el deseo por la vida, no desear la felicidad. Y entonces estarás feliz y nadie podrá destruir tu felicidad. Entonces será imposible que estés infeliz. Entonces serás inmortal y la vida eterna te habrá sucedido. En realidad, ya te ha sucedido pero no estás consciente de ella. Entonces estarás pleno. Sin la ambición, estarás pleno y satisfecho.
Eres único. Todo, todo climax de experiencia que haya sido posible a cualquiera, también es posible para ti; pero te sucederá de una manera única. Le sucedió a Buddha, a Jesús, a Moisés, Gandhi, y a muchos más, y también te sucederá a ti. Pero nunca ocurre en la misma forma... No te va a suceder como le sucedió a Buddha. No te va a suceder como le sucedió a Jesús. Te sucederá en una forma única, individual. Cuando te suceda a ti será absolutamente nueva. El núcleo más profundo de la experiencia será el mismo -la misma bienaventuranza, el mismo silencio, la misma iluminación- pero en la periferia todo será diferente.
Así que no imites a nadie. Eso es parte de la ambición. No imites a Buddha, no imites a Jesús. Trata de ser tú mismo. Incluso si “tratas” es inútil... Simplemente sé tú mismo. Cuando eres tú mismo, estás abierto a todas las posibilidades, cuando eres tú mismo, toda la existencia comienza a ayudarte. No estás luchando con ella.
Cuando no estás luchando... Esto es lo que significa las palabras CONFIANZA, FE. Cuando no estás luchando, la existencia te sucede. Si estás luchando con la existencia simplemente te estás destruyendo a ti mismo, destruyendo tus posibilidades, tu energía, tu vida, tu existencia. ¡No luches! Ríndete a la existencia. Acéptate a ti mismo tal como el todo desea que seas, no trates de ser ninguna otra cosa, y la iluminación te puede ocurrir en cualquier momento. En este mismo momento te puede ocurrir; no hay necesidad de esperar.
SIDDHĀRTHA GAUTAMA EL BUDA fue un legendario sabio nacido en el seno de una familia noble del clan de los Śākya en la antigua ciudad india de Lumbinī. Es una figura religiosa sagrada tanto para budistas como para hindúes. El fundador del Dharma y primer Gran Iluminado para el budismo y la encarnación del dios Vishnú para los hindúes.
Nació con el nombre de Siddhārtha Gautama. Fue el creador del budismo y vivió aproximadamente entre los años 560 y 480 a. C., a finales de lo que se conoce como periodo védico, esto es, cuando se terminó de escribir el Rig Vedá (texto sagrado hindú).
Aunque existen muchas leyendas, se concuerda en que fue un líder religioso conocido como Siddhārtha Gautama. Vivió en una época de cambio cultural en que se atacaban los procedimientos religiosos tradicionales de la India. Fue uno de los reformadores que dio un impulso renovador en el ámbito religioso dhármico que se propagó más allá de las fronteras de la India y terminó transformándose en una de las grandes religiones del mundo, el budismo. En esta religión, el término buddha significa ‘inteligente’ o ‘iluminado’, y se usa para nombrar a todo humano que haya conseguido el nirvana.
Su madre Māyā Devi era una de las esposas del rey. Siddhārtha fue el nombre escogido para el recién nacido, que significa "la meta perfecta" o "la meta de los perfectos". La reina Māyā, madre de Siddhārtha, murió justo al nacer su hijo; que fue educado por su tía Pajapati.
Si, seamos más atentos a nuestras acciones en el presente, porque todo vuelve....
LA INTELIGENCIA NO ES algo adquirido, es inherente, es de nacimiento, es intrínseca a la vida misma. No sólo los niños son inteligentes, los animales a su manera son inteligentes, los árboles a su manera son inteligentes. Por supuesto todos ellos tienen diferentes tipos de inteligencia porque sus necesidades difieren, pero ahora es un hecho aceptado que todo lo que vive es inteligente. La vida no puede existir sin inteligencia; estar vivo y ser inteligente son sinónimos.
Pero el hombre es un dilema por la sencilla razón de que él no sólo es inteligente, además es consciente de su inteligencia… Esto es algo único, es su privilegio, su prerrogativa, su gloria, pero puede convertirse fácilmente en su agonía. El hombre es consciente de que es inteligente; esta consciencia conlleva sus propios problemas. El primer problema es que crea el ego...
El ego no existe en ningún otro lugar excepto en los seres humanos, y comienza a crecer cuando el niño comienza a crecer. Los padres, las escuelas, los colegios, la universidad, todos ayudan a reforzar el ego por la sencilla razón que durante siglos el hombre ha tenido que luchar para sobrevivir y la idea se ha convertido en una fijación, en un profundo condicionamiento inconsciente: sólo los egos fuertes pueden sobrevivir en la lucha por la vida. La vida se ha convertido sólo en una lucha por sobrevivir. Y los científicos lo han hecho incluso más convincente con la ley del más fuerte. Por eso ayudamos a todos los niños a reforzar el ego, y es ahí donde surge el problema.
A medida que el ego se va haciendo más fuerte comienza a rodear a la inteligencia como si fuese una espesa capa de oscuridad. La inteligencia es luz, el ego es oscuridad. La inteligencia es muy delicada, el ego es muy duro. La inteligencia es como una rosa, el ego es como una roca. Y si quieres sobrevivir, dicen -los supuestos sabios-, tienes que volverte como una roca, tienes que ser fuerte, invulnerable. Tienes que convertirte en una fortaleza, una fortaleza cerrada, para que no puedas ser atacado desde el exterior. Tienes que hacerte impenetrable.
Pero entonces te cierras… Empiezas a morir en cuanto a tu inteligencia se refiere, porque la inteligencia necesita un cielo abierto, el viento, el aire, el sol para poder crecer, para expandirse, para fluir. Para seguir viva necesita fluir constantemente; si se estanca se convierte poco a poco en un fenómeno muerto.
No permitimos a los niños que sigan siendo inteligentes. Lo primero es que si son inteligentes serán vulnerables, delicados, abiertos. Si son inteligentes serán capaces de ver las muchas falsedades que hay en la sociedad, en el estado, en la iglesia, en el sistema educativo. Se convertirán en rebeldes. Serán individuos; no serán fácilmente intimidados. Los puedes aplastar pero no los puedes esclavizar. Los puedes destruir pero no puedes obligarles a ceder. En un sentido la inteligencia es algo muy suave, como una rosa, en otro sentido tiene su propia fuerza. Pero esta fuerza es sutil, no es grosera. Esta fuerza es la fuerza de la rebelión, la de una actitud insobornable. Uno no está dispuesto a vender su alma.
Observa a los niños pequeños y entonces no me preguntarás; verás su inteligencia. Sí, no son eruditos. Si pretendes que sean eruditos, es que no piensas que sean inteligentes. Si les haces preguntas que dependen de la información, no te parecerán inteligentes. Pero hazles preguntas reales que no tengan nada que ver con la información, que necesiten una respuesta inmediata, y verás: son más inteligentes que tú. Por supuesto tu ego no te permitirá aceptarlo, pero si consigues aceptarlo te ayudará muchísimo. Te ayudará a ti, ayudará a tus niños, porque si eres capaz de ver su inteligencia, podrás aprender mucho de ellos.
Aunque la sociedad destruye tu inteligencia no la puede destruir totalmente; sólo la cubre con muchas capas de información.
Y esta es toda la función de la meditación: llevarte hacia dentro profundamente. Es un método para profundizar en tu propio ser hasta llegar al punto donde se encuentran las aguas vivas de tu inteligencia, hasta que descubre la fuente de tu propia inteligencia. Sólo cuando hayas vuelto a descubrir a tu niño entenderás lo que quiero decir cuando enfatizó una y otra vez que los niños son realmente inteligentes.
La madre estaba preparando a Pedrito para ir a una fiesta. Cuando acabó de peinarle y colocarle el cuello de la camisa le dijo:
-¡Ahora vete, hijo, diviértete... y pórtate bien!
-¡Por favor Mamá! -dijo Pedro-. ¡Antes de que me vaya decídete por una de los dos!
¿Entiendes de que estoy hablando? La madre estaba diciendo: -Diviértete… y pórtate bien-. Pero las dos cosas no pueden suceder a la vez. Y la respuesta del niño tiene un valor inmenso. Dice: -Por favor, antes de que me vaya decídete por una de los dos. Si dejas que me divierta, entonces no puedo comportarme; si quieres que me comporte, entonces no puedo divertirme-. El niño puede ver la contradicción muy claramente pero podría no ser tan evidente para su madre.
Tao: The
Un cuento:
Un rey japonés envió a su hijo para que un místico, un maestro, le enseñara a ser consciente. El rey era anciano y le dijo a su hijo: “Pon toda tu energía en aprender porque, salvo que seas consciente, no vas a sucederme. No voy a darle mi reino a alguien que está dormido e inconsciente. No es una cuestión entre padre e hijo. Mi padre me lo dio a mí solamente después de haber alcanzado la consciencia. Yo no era la persona adecuada porque no era su hijo mayor, era el menor. Pero mis otros dos hermanos, mayores que yo, no podían alcanzarla.
“Lo mismo va a ocurrirte a ti. Y el problema es aún más complicado porque yo solo tengo un hijo: si tú no alcanzas la consciencia, el reino irá a parar a manos de cualquiera. Tú serás un mendigo de la calle. Por tanto, para ti es una cuestión de vida o muerte. Ve con ese hombre, él ha sido mi maestro. Ahora ya es muy mayor, pero sé que si alguien puede enseñarte, ese hombre es él. Dile: “Mi padre está enfermo, viejo, puede morir cualquier día. Queda poco tiempo y tengo que ser totalmente consciente antes de que muera, de lo contrario perderé el reino”.
Un cuento también muy simbólico: Si no eres consciente, pierdes el reino.
El hijo del rey fue a ver al viejo maestro de las montañas. Le dijo: “He sido enviado por tu discípulo, el rey”.
El maestro era muy anciano, más que su padre. Le contestó: “Recuerdo a ese hombre. Era realmente un auténtico buscador. Espero demuestres tener la misma calidad, el mismo genio, la misma totalidad, la misma intensidad”.
El joven príncipe afirmó: “Lo haré todo”.
A lo que el maestro respondió: “Entonces, empieza por limpiar en la comuna. Y recuerda una cosa: que te golpearé en cualquier momento. Quizá cuando estés limpiando el suelo yo me acerque por detrás y te golpee con mi vara; así pues, mantente alerta”.
Él replicó: “Pero yo he venido a aprender consciencia…”.
Y el maestro le contestó: “Así es como aprenderás”.
Pasó un año. Al principio recibía muchos golpes cada día, pero poco a poco empezó a estar más consciente. Hasta incluso las pisadas del viejo…, podía encontrarse haciendo cualquier cosa, por muy absorto que estuviera en su trabajo, inmediatamente se daba cuenta de que el maestro estaba rondándolo. El príncipe estaba preparado. Después de un año el maestro lo golpeó por la espalda mientras estaba muy enzarzado hablando con un compañero del ashram. Pero el príncipe continuó conversando y, aún así, pudo esquivar la vara antes de que le alcanzara el cuerpo.
El maestro le dijo: “Está bien. Este es el final de la primera lección. Esta noche empezamos la segunda”.
El príncipe contestó: “Creí que esto era todo. ¿Esto es solo la primera lección? ¿Cuántas más quedan?”.
El anciano respondió: “Depende de ti. La segunda lección consiste en que ahora te golpearé mientras duermes y tienes que mantenerte alerta cuando estés dormido”.
Él replicó: “Dios mío. ¿Cómo puede uno estar alerta dormido?”.
El viejo aclaró: “No te preocupes. Miles de discípulos han pasado la prueba. También tu padre la pasó. No es imposible. Es difícil, pero es un reto”.
Y desde entonces, cada noche recibía golpes en seis, ocho o doce ocasiones. Era difícil dormir. Pero a los seis meses empezó a sentir dentro de él una cierta consciencia. Llegó un día que, justo cuando el maestro iba a golpearlo, con los ojos cerrados le dijo: “No te molestes. Eres demasiado viejo. Me duele que estés tomándote tantas preocupaciones. Soy joven, puedo sobrevivir a los golpes”.
A lo que el anciano contestó: “Bendito seas. Has superado la segunda lección. Pero hasta ahora he estado golpeándote con mi vara de madera. La tercera lección consiste en que ahora empezaré a golpearte, desde mañana por la mañana, con una espada auténtica. ¡Mantente alerta! Un solo momento de inconsciencia y estás acabado”.
Por la mañana temprano, el maestro solía sentarse en el jardín, escuchar a los pájaros cantando…, ver las flores abrirse, el sol naciendo. El príncipe pensó: “¡Ahora va a ser peligroso! Una vara de madera era dura, difícil, pero no iba a matarme. Una espada auténtica…”. Él mismo era un espadachín, pero no se le daba la oportunidad de protegerse; su única protección sería permanecer consciente.
Entonces se le ocurrió una idea: “Este viejo es realmente peligroso. Antes de empezar la tercera lección e gustaría comprobar si él mismo puede pasar la tercera prueba o no. Si va a poner en riesgo mi vida, no puedo permitirle hacerlo sin haber comprobado si es merecedor de ello o no”. Esto eran solo pensamientos que se le ocurrían mientras yacía en la cama. La mañana era fría.
El maestro le ordenó: “¡Sal de debajo de tu manta, idiota! ¿Quieres golpear a tu propio maestro con una espada¿ ¡Avergüénzate! Puedo escuchar las pisadas de tus pensamientos.., abandona esa idea”. Lo había escuchado; aunque no le había dicho ni hecho nada.
Los pensamientos también son cosas. Los pensamientos, al moverse, también hacen ruido, y quienes están completamente alerta pueden leer tus pensamientos. Aun antes de que tú los percibas, ellos pueden advertirlos.
El príncipe estaba realmente avergonzado. Cayó a los pies del maestro y dijo: “Perdóname. Soy un auténtico estúpido”.
Pero ya que se trataba de un problema de espada, una espada de verdad, empezó a ser consciente de todo lo que le rodeaba, incluso de su propia respiración, del latido de su corazón. Se daba cuenta de la más mínima brisa pasando entre las hojas, de una hoja caída volando en el viento. El maestro lo intentó unas cuantas veces pero siempre lo encontró preparado. No pudo golpearlo con la espada porque no podía sorprenderlo inconsciente, despistado. Siempre estaba alerta. Era una cuestión de vida o muerte –no puedes permitirte estar de ninguna otra manera que no sea alerta.
Durante tres días el maestro no pudo encontrar ni un solo momento, ni un solo resquicio. Y después del tercer día, le llamó y le dijo: “Ahora ya puedes marcharte y comunicar a tu padre que el reino es tuyo, aquí tienes una carta de mi parte”.
Estar alerta es el proceso de mantenerse cada vez más despierto…
Los Japoneses tienen unas formas radicales para no dormirse, quizás este cuento parezca extremo, pero eficaz, es... Fuerza y FE…marcos.
La consciencia no es ni masculina ni femenina, porque no le pertenece al cuerpo; está suspendida por encima del cuerpo. La gente viene a mí y me pregunta: “¿Dónde está localizada la consciencia?”. No puede localizarse, porque no forma parte del cuerpo. Está suspendida en algún lugar por encima de ti. No se encuentra exactamente en el cuerpo, no puede ser ubicada. Y una vez que lo percibas, tú también estás suspendido sobre tu cuerpo. Tú no estás en el cuerpo –este es el significado de la palabra inglesa “éxtasis”-. Éxtasis quiere decir estar fuera de uno mismo.
Cuando eres consciente, te vuelves extático. Estás fuera de ti mismo. Te transformas en un observador en las alturas...
No existe una consciencia correcta porque no hay ninguna posibilidad de una consciencia equivocada.
La consciencia es correcta. Por tanto, no preguntes qué es una consciencia correcta, simplemente pregunta qué es la consciencia. La consciencia es simple, muy inocente. Todo el mundo la tiene, por tanto, no es una cuestión de conquista. Ya la posees.
Cuando ves la puesta de sol, ¿no te das cuenta? Cuando ves una rosa, ¿no te das cuenta? Aprecias la bonita puesta de sol, percibes su belleza de la rosa; todo lo que necesitas es poner tu atención en tu consciencia también. Esto es lo único que tienes que añadir, el único refinamiento.
Eres consciente de los objetos. Tienes que ser consciente de tu subjetividad.
Todo el arte consiste en cómo funcionar desde la parte femenina de la mente, porque lo femenino está unido al Todo y lo masculino no está unido con el Todo. Lo masculino es agresivo, lo masculino está constantemente en lucha –lo femenino está continuamente en rendición, en profunda confianza. Por eso el cuerpo femenino es tan bello, tan redondo. Tiene una inmensa confianza y una gran armonía con la naturaleza. La mujer vive en profunda rendición –el hombre está siempre peleando, enojado, haciendo esto y aquello, tratando de demostrar algo, intentando llegar a ninguna parte. La mujer es feliz, no intenta llegar a ninguna parte. Pregunta a las mujeres si les gustaría ir a la Luna. Simplemente se quedarán asombradas. ¿Para qué? ¿Con qué motivo? ¿Por qué tomarse semejante molestia? El hogar es perfectamente válido. La mujer no está interesada en saber qué está pasando en Vietnam, en Corea o en Israel. A lo sumo, le interesa saber qué pasa en el vecindario, o como mucho, en quién se ha enamorado de quién, quién se ha escapado con quién… en los cotilleos, no en la política. Está más interesada en lo inmediato, aquí y ahora, y esto le da una armonía, una gracia. El hombre está tratando continuamente de demostrar algo, y si quieres demostrar, desde luego que tienes que luchar, competir y acumular...
Seguirán otros post sobre este tema si os gusta. Un abrazo a tod@s, marcos.
Extracto del libro Consciencia femenina, Experiencia femenina, de Osho...
"EN EL UNIVERSO HAY UNA FUERZA inmensurable e indescriptible que todos aquellos que viven "de la fuente " llaman la intención y absolutamente todo lo que existe en el cosmos esta enlazado al intento por un vinculo.
...O te gusta seguir tal cual vamos...?
¿Cómo podemos alcanzar la paz AHORA? Haciendo la paz con el momento presente. El momento presente es el campo en el cual transcurre el juego de la vida. No puede jugarse en ningún otro lugar. Una vez hecha la paz con el momento presente, podemos ver lo que sucede, lo que podemos hacer o lo que optamos por hacer, o más bien, lo que la vida hace a través de nosotros. Hay cuatro palabras en las cuales se encierra el secreto del arte de vivir, el secreto del éxito y la felicidad: uno con la vida. Ser uno con la vida significa ser Uno con el Ahora. Entonces nos damos cuenta de que no vivimos la vida, sino que ésta nos vive. La vida es la bailarina y nosotros somos la danza.